17 de febrero de 2009


Así no eres tú sino yo.

Porque me acompaña un vacío constante y necesito llenarlo,
porque soy yo quien tiene que hacerlo y no tú.

Así que lo mismo dejo de ser yo para henchirlo,
así puedes ser ese yo que nunca consigue ser tú.

Porque sin ti tampoco puedo ser yo.


Foto: Escritorio (Diciembre 2008)


Discover The+Organ!


The Organ
Álbum: Grab that gun
Canción: Brother

6 de febrero de 2009



Atravesada la puerta del olvido, un camino sombrío se pierde en sí mismo. Paseo por un jardín sin rosas, hablo con las hojas caídas, les lamento lo que ha sido de nosotros, el porqué de nuestra debilidad y la incertidumbre del mañana que se avecina ventoso.

Embarrado de lágrimas sucias, saturado de corazones desengañados, obstruido por una mente obstinada que no deja de lamentarse. Si no fuese así, estas letras serían de color verde. Por el contrario, mi mano desliza débil sobre este lienzo en el que pinto desilusión y torpeza. Busco la suerte enterrada debajo la nieve, busco el amor demasiado lejos de mi y resbalo rio abajo. “Quien fuera palmera para estar frente del mar y no pensar”, dijo alguien, quien fuera recuerdo para vivir eternamente, dice mi ego, quien fuera animal para vivir sin preocupaciones, digo yo.

Si yo tuviera una escoba… recogería los pedazos de mí que están esparcidos entre las cenizas de un cigarrillo maloliente.

Si fuera capaz de olvidarme de mi mismo sería agua en tu bañera, aire en tus pulmones, calor en tus manos, pasión en tu cama, odio en la nada y mentira en el tiempo. Voz en tu despertar, sueño al caminar, verdad en tu corazón.

Quisiera llenar este vacío que mide 182 cm. y pesa 70 kg, me gustaría que brillara la antorcha de mi corazón, quisiera poder… terminar estas líneas.


Foto: París, Diciembre 2008

2 de febrero de 2009

Erik Satie

Gymnopedia nº 1

Mi consejo: deja lo que estés haciendo, cierra los ojos y escucha esta maravilla.

27 de enero de 2009


Lo que podría ser y no hago. Lo que no soy y podría hacer. Una sonrisa olvidada por sueños rotos de mi imaginación. Me pesa la verdad, me cose los labios y me cierra los ojos. Me desorienta... y me caigo. Y me pierdo y naufrago en este mar de divagaciones infinitas sin resolver.

Que bien se ve desde la orilla de la calma, el vaivén que causan los terremotos al friccionar una mente acelerada con un corazón apagado.

- ¡Camarero por favor! otro caipirinha...


Pd: ser feliz o no, es una opción que elijes en el momento de vivir aquí y ahora ajena a cualquier circunstancia.

Foto: Salt d'Espolla, el agua le devuelve la vida (Enero 2009).

22 de enero de 2009

Cuando me quedo sin palabras escucho a Chico Ocaña, él siempre tiene alguna.

20 de enero de 2009

15 de enero de 2009


Discover 03+L!

Bebo Valdez y Diego el Cigala

Álbum y canción: Lágrimas negras

7 de enero de 2009


Son la una, llego puntual a nuestra cita en la cafetería-restaurant Sensaciones que hay en el sesenta y… ocho de la calle Entrepiernas. Los cristales están empañados, a penas se ve nada desde fuera, así que no se si ya has llegado. Según abro la puerta te veo, al fondo, mientras el camarero te sirve una cerveza. Tú rechazas la copa. Yo por lo pronto ya elegí mi mesa, nos separarán unos ocho o nueve metros, pero estaremos sentados frente a frente, tal y como acordamos, para poder observarnos bien. Te percatas de mi presencia cuando llamo al mismo camarero que te ha servido y le pido una copita de vino blanco. Un pequeño salto te da el corazón al escuchar mi voz y tienes que dejar el sorbo a medias para no atragantarte. Cruzamos miradas y a los dos se nos cuela una tímida sonrisa que se dibuja justo en las comisuras de los labios.

Vistes alegre, elegante (inevitablemente por tu forma de ser), aunque con cierto aire hippy. Botas planas de piel girada verdes con una forma tribal tejida que me recuerda a una flor. Medias rojas y vestido verde. El top de color rojizo sólo te tapa los brazos y dibuja un escote que muestra tu tersa piel morena y un colgante que pretende, inútilmente, captar la mirada. El pelirrojo pelo rizado te cae hasta la altura de los pechos y te los roza a cada movimiento de la cabeza. Impresionas más al natural. Esta mirada uno se la puede imaginar en fotos, pero no puede sentir la fuerza que tiene, así que cambió buscando refugio en otra chica que está sentada un poco más allá e ignora lo que sucede.

Yo visto a mi estilo, despreocupado, holgado, por lo que siempre da margen a que una pueda soñar en la forma de mi cuerpo. Zapatillas deportivas, pantalón de pana marrón y jersey de lana gorda de color gris. Barba de unos pocos días y el pelo vagamente recogido. La bufanda la guardo por el momento con el bolso de lana que me acompaña a todas partes. Me siento cómodo y a gusto, y mi tez así lo refleja. Tú lo apruebas haciendo un gesto con la cara después de que tus ojos me compararan con las fotos que han visto de mí.

Chupas de la botella tragos cortos, excepto el último, que lo alargas para terminar ya con el zumo de cebada y además me regalas otra de tus miradas que hacen estremecer mi cuerpo, aunque tú, de ello, no te das cuenta y esta vez si te sigo el juego por lo que entreveo una sonrisa cómplice. El juego de miradas y sonrisas nos pierde y quedamos enrollados, cada cual, en el plato de espaguetis que nos han traído. Fina y delicadamente te pasas la servilleta por los labios, justo antes me habías obsequiado con un tremendo movimiento de lengua que me deja clavado, con la boca abierta y el tenedor enrollado de pasta. En mi interior puedo sentir como la energía llega a todas las partes de mi cuerpo.

Cuando de pronto, separas bruscamente la silla de la mesa y te levantas. Me quedo sin aire. Me miras y me sonríes el segundo antes de girar la cabeza y dirigirte al baño. Me habías leído el pensamiento. Nunca habría podido evitar mirarte al andar y buscar el movimiento de tu culito. Hábil y pícara, te aseguras, antes de perderte por la puerta, que te estoy mirando. La sorpresa te la llevas cuando al abrir la puerta del servicio para salir, nos encontramos sin pretenderlo, después de aterrizar de la paja mental que había tenido al verte andar. El segundo se hace eterno, nuestros cuerpos se rozan, subimos la mirada, nuestros ojos nunca habían estado tan cerca. Huelo el perfume que emana de tu cuerpo, mi mano sube rápidamente en busca de tu cintura… no la encuentra, mas si un suave jadeo tuyo llega a mi oído al tu notar un bulto enérgico bajo mi pantalón. Me estoy mordiendo el labio cuando los dos decidimos apartarnos y seguir nuestro camino. Antes de perderme hago la misma operación que tú habías hecho previamente, me doy la vuelta y te miro. Caminas hacia tu mesa, no miras. La que está mirando es la otra chica que esta vez si se da cuenta de que algo pasa.

Me siento desnudado por tu mirada mientras camino hacia mi mesa, la otra chica tampoco deja de mirarme, pero qué más da, tengo tus ojos clavados en mi cuerpo que lo recorren de abajo a arriba. Se me suben los colores, ojala hubiera una grieta para tirarme y desaparecer de la escena. Me termino los espaguetis recordando el emotivo encuentro. Mi corazón palpita, estuvimos a punto de romper la promesa. Se te ve sonriente, contenta en tus pensamientos, viendo que yo he sentido lo mismo que tu. Sabes que, como buen perro que soy, puedo oler perfectamente el húmedo del entre tus piernas que riega el ambiente del Sensaciones. Instintivamente, aprietas fuertemente las piernas cruzadas entre sí como para parar aquello y acto reflejo propinas con un mordisco tus labios, superiores. Tu también has terminado ya, con el delicado ejercicio de comerte los espaguetis de una manera sensual y ciertamente provocadora, no menos que lo que he hecho yo; buscándote, cómplice de nuestro juego de seducción.

Pedimos postre; tú, helado; yo, fruta. El juego es pícaro y descarado, tu forma de comerte el helado y la manera como yo despellejo y muerdo la manzana, no dejan lugar a dudas a nuestra ferviente seguidora de que algo hay entre nosotros. A demás, la forma de cambiar la posición de tus piernas no dejaría indiferente a cualquier hombre, eso sí, hoy soy yo el único privilegiado de presenciarlo. Disimuladamente vemos la cara que pone después de cada movimiento que realizamos. A mí me pone y creo que a ti también, o por lo menos aparentemente no te incomoda que tengamos una observadora. Cada mordisco es dulce como si besara tus pechos, y sin apartar ni un segundo mi mirada de tu mirada. La mano que no sujeta la manzana desaparece bajo la mesa, es difícil poder ver lo que está haciendo, sólo a través de mi mirada, tú, sabes adivinarlo. Y sonríes, y dejas caer, tú también, la mano bajo las faldas de la mesa.

MIRADAS, COMIDA, MANOS.

Un café me arruinaría al no poder evitar tirarme encima de ti, marearía el te mientras espero que enfríe… tus ojos, así que paso y me pido una copita de orujo de hierbas con hielo en baso de tubo. Tú si tomas café. Ahora que nuestra particular espectadora ha marchado, la situación se ha relajado; la presión sanguínea de mi pene ha bajado y he atendido al cerebro que gritaba, desesperado, hace un rato, un poquito de atención. Los dos sabemos que se está acabando nuestro encuentro, mi cuerpo se revela y vuelvo a sentir la energía fluir por mi interior… y empiezo a temblar. Asoman pequeños signos de nerviosismo, por las dos partes; mirada… y sonrisa a tiempo. Los movimientos ahora son dulces y con veneno, nadie quiere irse, pero tampoco ninguno de los dos quiere acercarse al otro y perder la apuesta, así que nos mantenemos cada uno en nuestro sitio, apurando los cigarros y las miradas que calada a calada, en esta última parte de la comida nos hemos dedicado. En un movimiento decidido, nos levantamos a la vez, no ha hecho falta acordarlo previamente, y sin dejar de mirarnos, nos dirigimos a la puerta, abro la puerta y te cedo el paso; en mi mano queda un sorbito de orujo y…


Foto: Montmatre (París), diciembre 2008.

Dedicado a Imma quien me animó a escribir y para Susanna quien me dió la inspiración.

5 de enero de 2009


Discover Eskobar!

Eskobar

Álbum: Til we're dead

Canción: She's not here

2 de enero de 2009

26 de diciembre de 2008




30/11/08,
Por amor vivo,
por el amor me muero.
Por el amor me vives,
por asfixia te me mueres.
Por amor me quiero,
por amor asfixiante me odio.
Por amor sobrevivo,
por impaciencia me desespero.
Por amor despierto,
por miedo no duermo.

Por ti vivo, amor,
por ti muero, sufrimiento.
Foto: París, diciembre 2008

19 de diciembre de 2008


Discover Finley+Quaye!

Ayer era un perseguido que tenía que escapar de la furia del mal; escondido en casas ajenas, persecuciones en coche a toda velocidad, etc. La serenidad vencía al miedo. Sin dudas, movimientos con seguridad y un cigarrillo que cuelga de mis labios entreabiertos. SUEÑO.

Hoy me desdoblo y atravieso puentes que me llevan a lugares mágicos.

Asombrado por el color azul verdoso, caigo por un tobogán larguísimo en una profunda oscuridad. Aun no veo el fin y no hay ya tobogán tan siquiera. Un espacio enorme, sin límites, me alberga sin saber donde estoy. Una voz me dice desde fuera que es un acordeón y que puede transformarse. Así es, empequeñece en un segundo, se vuelve triangular, redondo en un abrir y cerrar de ojos o deslumbrantemente brillante. MENTE.

Atravieso otro puente, un calidoscopio de colores brillantes y gozosos me abrazan fuertemente; estoy bien a gusto, me siento. Mis guías me acompañan. Son dos, pero empiezan a bailar y se unen. ¡Ahora son uno! Dos pasos, un cambio de ritmo y ahora se dividen en mil pedazos. Silencio esquivo y aterrador ante mis preguntas. CORAZÓN.

Por mis manos hay corriente de aire. Dedos tensos, calor, energía. ¡Dolor! Aquí está la salvación. Se juntan madre y padre para el bien único, un puente que une las polaridades, una tregua en la zona media, una fuente inagotable de sabiduría. Se desvanece todo dolor, a merced de mi propio regazo quedo y me reduzco a embrión. Aquí estoy calentito. CENTRO.

En mis manos está la solución.

Finley Quaye

Álbum: Oranges & Lemons

Canción: Maximizing love

12 de diciembre de 2008


Discover El Hijo!

El Hijo

Álbum: Canciones gringas

Canción: Ultimamente

8 de diciembre de 2008


Una fuente que brota,
des de las entrañas;
profundas, calientes, vivas;
reprimida, callada, ahogada.

Ya no quiero mirar, continuamente,
al espejo;
voy a observar más, por la ventana,
a fuera;
hay tesoros que descubrir y ya conozco,
a Narciso.

Aunque hoy mismo, sentado a mi lado,
me encuentro;
dónde antes de ser yo, viviendo las contradicciones,
de mi polaridad;
vibrando cada poro, sintiendo el calor,
a mí alrededor.


Otra vela se enciende,
descubriendo un poco más;
de esa sombra que se esconde;
aterrorizada en el desván.

Aprieta el ahogo en el pecho,
fuerte;
de un corazón que crece,
intenso;
en esta ola,
rompiendo.

De sueños se vive,
y uno se aprende;
porque vamos uno más,
en la misma;
acariciando sin dudarlo,
quien se deja amar.

Hay primaveras y otoños,
Amma y Sócrates;
panes y pimientos;

la Luna y el Sol.

Deseando la entrega,
que se libra;
reafirmando el amor,
que palpita;
y endulza los colores que pinto...
a cada latido.
Foto: Font del molí (Borgonyà, noviembre 2008)

15 de noviembre de 2008


... gota a gota se deslizan ríos de amor por mis mejillas. Llanto vivo, no se muy bien si de tristeza o de alegría, quizás es algo más.

Hoy he vuelto a nacer, he resucitado del olvido ahogando penas en un profundo y compasivo abrazo lleno de verdad, sabiduría y energía, suficiente para hacer que esta estrella, vuelva, de nuevo, a brillar; sonriente, simplemente... por ser.

Yo amo
Tú amas
Él ama
Nosotros amamos
Vosotros amáis
Ellos aman

Todos amamos.


El amor es la verdad de todas las cosas.


Foto: Girasol en Borgonyà, agosto'08

8 de noviembre de 2008

7 de noviembre de 2008


-INMADURO TOMA DECISIONES PRECIPITADAMENTE-

... para berenjenales los míos, tengo el huerto saturado y no doy abasto a tanto.

Fumo para el blanco ilimitado; desubicado buscando fronteras; altos dónde parar y recuperar. Fumo para el negro, olvido de lo bueno y el verde frondoso. Fumo para el naranja... calor de la hoguera. Chispas de las caladas petan en un corazón de verano; la luna siempre aquí, hoy te vi a medias, creciente, pero igualmente esplendorosa.

Música del desierto llega a mis oídos. El desierto rodea este paraíso marchitado. Aire caliente para la cocina de ideas chamuscada por malos amantes. Floto encima de llamaradas de soplete, la esperanza me llega des de los elefantes que sueñan con la música, se quema la paciencia. ¿En que Buenaparte me olvidaste? Se me va el corazón palpitante, la mano la sigue a rebufo mientras se acercan tormentas de arena. ¡Nos caemos!

Avituallamiento... y expiro más, ¡Quemo! Las trompetas dan la bienvenida des del castillo, este no tiene puente por entrada sin atravesar antes el laberinto de arena y turbantes.

Cae el mantra. Vuelvo a estar aquí.

-¿Será que me gusta comer pero no calentarme las preguntas ni aliñarlas con porques, algunos baratos, algunos caducados?

Salseo la cocina con flujos de color sangre, la emoción se escapa de las venas, atiza el fuego y hierbe.

Joder si me gusta!

-Llora la pena, de pena
pienso.

-¡Olas, tsunamis,... tengo las quillas montadas y el neopreno encerado!- Piso fuerte el grito irritante.

-Estoy listo, ¿Quiero? ¿Debo?...

Porques de mercadillo cutre, comete el mundo: rocas, árboles, montañas; bebe mares por los ríos.

-Sal volando y escápate. ¡Déjalo!


-OLVÍDELO, USTED NO HA VISTO NADA-
Foto: Piensa en seco (Borgonyà, noviembre 08)

5 de noviembre de 2008


...bloques de yeso por palabras. Zumba mi mente, tal como un enjambre de avispas que pican aquí y allá, causando angustia y dolor.

Duermo con la luna des de hace unos días, esta vez no se marchó, y ahora no le tengo miedo a la oscuridad, pero...

-¿Y ahora qué?

Des de mi cabeza, una estremecedora ola de frío invade, célula a célula, mi cuerpo hasta llegar al todo, hasta dónde uno deja de ser. Soy vacío, mi cuerpo se ha tragado a sí mismo; después de tanto tiempo esperanto este momento...

-¿Que pasa, el camino se termina aquí? ¿No tienes más lápices de colores?
- Hecho de menos al sol... ¿dónde estará?
- Lo mismo está cerca, quizás te esté quemando, ya ardes.


Por qué vuelvo la mirada, miro atrás, y envidio a ese artista en plenitud, que se mueve con el flow y que le lleva a todas partes, con esa genialidad incluso desconocida por mi, chispas y destellos en la imaginación...

Por qué la salida tomada no me gusta, me pregunto si había que coger una, ahora sólo veo direcciones prohibidas...

- ¿Paro y doy la vuelta o acelero y llego al final y vuelvo a entrar?

En realidad olí, hace ya rato, que esto podía suceder; así ha sido, no ha tardado en presentarse. Anoche lloré, esta vez sí, lloré por mi, por ti y... por ti, el otro ti y todos los tis cuanto soy. Lloré por no ser capaz de decirte que siento MIEDO.

- ¿Y que es el miedo sino la gran puerta al reino de lo desconocido? La llave está en tu corazón.
- ¿Me la das?
- ¡Cógetela tú, bonito! ¿Quien te has creído que soy yo?

Foto: Color de otoño (Borgonyà, noviembre 2008)

2 de noviembre de 2008

Esta es la mejor recomendación a día de hoy que nos podemos hacer... cántala y, como no, báilala.